Estimados amigos, colegas y/o compañeros
Comparto plenamente este mensaje. Por eso, esta noche rgocijémonos todos, celebremos esta gran fiesta, pero con Jesús, el "dueño" del santo, de Él es la fiesta. Antes del consabido abrazo e intercambio de regalos, en vez de oro, incienso y mirra, démosle todos el mejor regalo que espera de todos nosotros: nuestra unidad, amor al prójimo y una oración al Dios Padre.
Acerquémonos a él, no le dejemos solo.
Feliz Navidad y el mejor de los años.
Fraternalmene,
Lucho Azabache





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