Ante la situación de inestabilidad
política y militar que viven los pueblos indígenas machiguengas del
Urubamba, diez nuevas comunidades podrían ser desplazadas de forma
forzada ante el incremento de policías en este lugar y los cuales se
sumarían ya a los 90 hermanos de las comunidades de Incaree y Lagunas,
de Echarate que han tenido que abandonar sus casas por temor a los
enfrentamientos constantes.
De este grupo de hermanos, se
encuentran 35 niños de los cuales 20 son menores de 10 años, que ahora
se encuentran en Quillabamba. Y el principal problema que enfrentan los
pueblos machiguengas son los de salud pues los niños padecen de anemia,
un grave problema de salud para sus edades.
El punto es que no se sabe hasta cuándo durará esta situación, pues el
Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas –responsable de las acciones en
la zona- no ha emitido comunicación alguna dando fechas tentativas.
Estas acciones generan que los pueblos abandonen sus lugares de origen
para resguardarse en otro, sin embargo, es una gran cantidad de
hermanos que no sabrían donde ir, mientras que el gobierno no presta
mucha atención a este tema al elaborar la estrategia de intervención
militar o policial.
A esta situación, se suma la poca presencia del Estado, ausencia en
algunos casos, y es un aspecto que debe ser resuelto por las actuales
autoridades; una buena iniciativa podría ser promover mayor presencia
del Estado creando un plan de desarrollo para todas estas zonas que han
estado en el olvido. (AIDESEP)





Relatos de Monos
Libro Raices de Bagua
0 comentarios