En seguridad pública o seguridad ciudadana no hay políticas claras en
ningún lugar del Perú, si no hay políticas claras menos puede haber una
estrategia para vencer en este campo. Al compás de la época y de los sucesos se
han querido implementar algunos métodos de combate a la delincuencia, pero
estos se han visto rebasados por la capacidad operativa y hasta
tecnológica que, en contraposición, adopta el crimen conforme va avanzando,
teniendo como cómplices asolapados (por no decir asalariados) a ecuménicos y
conspicuos representantes de algunos de los poderes del estado.
Si bien es cierto, el asesinato del “Chino” Wong, indignó e hizo llorar a
todo un pueblo y a toda una región, es también un crimen más que la sociedad
pronto olvidará y que a la clase política ni siquiera le será como una piedra
en el zapato; pero que servirá para convencernos una vez más que quienes nos
gobiernan y manejan los destinos de los pueblos se sienten tan seguros en su
nube que piensan que no les hace falta comprometerse con reformas profundas que
impliquen un cambio radical en todos los sentidos por el bien de
nuestra sociedad.
Ah… me olvidaba decir que en gran parte de la opinión pública persiste
aún la idea de que la muerte del médico bagüino tiene un trasfondo político…
probablemente nunca se sepa y más aún cuando en el camino, el largo brazo de la
ley toque en el fondo de un profundo bolsillo lleno de billetes grandes… Por
eso termino diciendo: Mesa de Gestión Intergubernamental, Sí; Propuesta
Integral de Seguridad Ciudadana Regional, Sí; Educación en todos los
aspectos y en todos los niveles; Sí, pero primero debemos encontrar
la forma de Adecentar la política, porque ésta, es la madre
de todos los delitos…
Ricardo W. Gonzáles Salazar
Comunicador Social





Relatos de Monos
Libro Raices de Bagua
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